En julio, las llegadas internacionales cayeron un 3,1%
Durante el pasado diciembre, Estados Unidos preveía un nuevo récord de llegadas internacionales en 2025: esperaban un 9% más de turistas. Ahora, sin embargo, tras las diferentes tensiones geopolíticas y las agresivas medidas de su presidente Donald Trump, Tourism Economics prevé una caída del 8,2% respecto a 2024, manteniéndose aún alejadas de los niveles prepandemia, mientras que el gasto turístico se estima que disminuya un 4,2%, acumulando una pérdida de 8.300 millones de dólares.
Por ahora, las cifras van encaminadas hacia ese retroceso. Según datos oficiales de la Oficina Nacional de Viajes y Turismo, las llegadas desde el extranjero —sin Canadá y México, países que cuenta aparte— cayeron un 3,1% en julio, lo que elevó el descenso acumulado en el año a un 1,6%, con pérdidas impulsadas por las disminuciones en Europa Occidental y Asia. Reino Unido, su principal emisor, creció un 1,6% hasta julio, pero otros mercados importantes como India, Alemania y Francia cayeron un 2,4%, 10,1% y 6,6%, respectivamente.
Pese a este retroceso general, el emisor español se mantiene fuerte en su demanda: 88.227 nacionales viajaron a Estados Unidos en julio, lo que supuso un crecimiento del 6,7%, mientras que en el acumulado lo hicieron un total de 480.280, registrando un incremento del 3% frente a 2024. La depreciación del dólar, que ha hecho de Estados Unidos un destino más asequible, junto con el resistente interés por el país, explican estas cifras.
En cuanto a los mercados contabilizados aparte, Canadá registró una importante caída del 25,2% en lo que va de año, datos muy diferentes a los de México que incrementó en un 3% sus llegadas.
Próximos meses
A corto plazo, se prevé que esta mala dinámica continúe y es que, según Tourism Economics, las reservas de vuelos internacionales hacia el país norteamericano entre agosto y octubre se encuentran un 10-14% por debajo de los niveles de 2024. En el caso de Canadá, el descenso se encuentra entre un 35,6% y un 43%, a la vez que su interés por México aumenta con crecimientos de entre el 11,8% y el 13,5%.
Como solución temporal, los estadounidenses viajarán menos al extranjero, lo que podría impulsar los viajes nacionales, equilibrando la balanza en cierta medida. Aun así, la fuerte desaceleración de llegadas internacionales refleja consecuencias económicas reales para muchos destinos estadounidenses, especialmente aquellos cercanos a la frontera norte. La reactivación de la demanda dependerá de la recuperación de la confianza en el destino.