El apagón afectó de forma directa a todos los segmentos de actividad
Andalucía fue una de las regiones que más sufrió el apagón producido el pasado 28 de abril y es que miles de viajeros vieron alterados sus planes debido a la cancelación de trenes, el colapso de aeropuertos y la imposibilidad de acceso a los sistemas de reservas. El informe elaborado por la Federación Andaluza de Agencias de Viajes (FAAV) constata que el apagón afectó de forma directa a todos los segmentos de actividad, tanto en el Turismo emisor como receptivo y MICE.
La paralización de los servicios ferroviarios y los retrasos y cancelaciones de vuelos no solo impidieron los desplazamientos previstos, sino que tuvieron efectos en cascada sobre alojamientos, alquileres de vehículos y asistencia a eventos corporativos. Las dificultades de acceso a aeropuertos, agravadas por la falta de transporte público y el caos circulatorio provocado por la desconexión de los semáforos, resultaron en la pérdida de miles de servicios contratados.
Luis Arroyo, presidente de la FAAV, ha destacado que "en un contexto de caos absoluto, las agencias de viajes hemos sido el principal apoyo de los viajeros, trabajando contrarreloj para encontrar alternativas, gestionar incidencias y minimizar el daño causado por una situación excepcional". Arroyo ha subrayado que las agencias no solo tuvieron que resolver desplazamientos y reservas en condiciones de máxima dificultad, sino que además se enfrentaron a la interrupción de sus propios sistemas de comunicación y reservas, al verse afectadas las redes eléctricas e internet, lo que añadió una complejidad extra a la gestión de la crisis.
Gran respuesta
Pese a estas dificultades, el Sector ha respondido de forma ejemplar, señalan desde FAAV: "Desde la reubicación de pasajeros en los primeros vuelos y trenes disponibles, hasta la negociación urgente con proveedores nacionales para garantizar cambios y devoluciones, pasando por la coordinación con hoteles y empresas de alquiler de vehículos para evitar penalizaciones a los viajeros, las agencias andaluzas no han escatimado esfuerzos para proteger los intereses de sus clientes".
El presidente de la FAAV ha resaltado además que "este esfuerzo titánico vuelve a poner de manifiesto que las agencias de viajes son mucho más que intermediarios: somos auténticos gestores de confianza, garantes de los derechos de los viajeros en los momentos más críticos". En paralelo a la atención inmediata a los afectados, las agencias se encuentran ya inmersas en la evaluación de las pérdidas económicas ocasionadas, que aún no han sido cuantificadas pero que "se anticipan millonarias", no solo por los costes operativos extraordinarios derivados de la gestión de la crisis, sino también por la pérdida de reservas futuras que podría derivarse de esta situación.
Asimismo, la FAAV trabaja para establecer canales de comunicación directos con proveedores nacionales e internacionales que permitan agilizar los procesos de devolución y compensación, además de solicitar a las administraciones públicas directrices claras sobre la protección de los consumidores en casos de emergencia de esta naturaleza.