El estudio analiza la estructura productiva del sector hotelero, tras analizar 99 hoteles, un tercio aproximadamente de cada zona. Una de las conclusiones que extrae es que los hoteles de la costa Daurada son mucho más rentables que los de la costa del Sol, que son muy grandes y acumulan bastante deuda. El periodo analizado abarca desde el 2006 hasta el año 2012 (periodo pre-crisis y post-crisis).
Los datos disponibles permiten augurar que tanto para la Costa Brava como para la Costa Daurada el turismo seguirá siendo un importante motor de crecimiento económico y de creación de empleo. Respecto a los datos que se extraen del análisis de los hoteles de la Costa Brava, quizás por haberse construido mayoritariamente en los años 60, son hoteles significativamente más pequeños que en las otras dos costas. Su rentabilidad es menor que en la Costa Dorada porque tiene una estacionalidad más pronunciada (es decir la temporada alta es más corta).
Aporte del turismo extranjero
El profesor de Oak House School asegura a través de los datos extraídos del estudio, que si el turismo extranjero sigue manteniendo el ritmo de crecimiento de los próximos años esto repercutirá positivamente en la rentabilidad de los hoteles catalanes, que además verán cómo mejora su cuenta de resultados conforme el nivel de deuda se reduce.
Se trata de un sector siempre susceptible del entorno, por ejemplo la caída del turismo ruso se ha hecho notar en Costa Daurada, pero por otra parte se empieza a observar un repunte del turismo internacional. Por otro lado, en la Costa del Sol probablemente se producirán movimientos de compra-venta de hoteles porque no todos ellos pueden sobrevivir en el entorno actual, por tanto es de esperar una cierta reordenación de la oferta, según apunta el informe.