Este castillo, cuyos orígenes datan de tiempos de romanos y fenicios, fue convertido en hotel en 1996 y se alza sobre una posición estratégica, con vistas que abarcan desde el valle del Guadalhorce hasta la bahía de Málaga e incluso Sierra Nevada, según indicaron en un comunicado.
La nueva dirección pretende enfocar el establecimiento hacia el mercado nacional y el internacional de británicos y alemanes interesados en "alojamientos con historia". Además, también se comercializa hacia el sector de incentivos, con oferta complementaria en deportes de aventura, golf e hípica.