La nueva normativa simplifica la regulación del Plan Especial de Hospedaje de 2019
La Comunidad de Madrid ha aprobado definitivamente en Consejo de Gobierno la modificación del Plan General de Ordenación Urbana, que permitirá que el Plan Reside entre en vigor en los próximos días, una vez que sea publicado en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid. Con esta nueva normativa, el Ayuntamiento simplifica la regulación del Plan Especial de Hospedaje (PEH) de 2019, vigente hasta la fecha.
Mientras el PEH reglaba sobre tres anillos, el Plan Reside actúa en dos ámbitos: el centro histórico —donde la presencia de viviendas turísticas es mayor y, por tanto, también es mayor la pérdida de activos inmobiliarios para uso residencial— y el resto de la ciudad. En el centro histórico, se prohíben los pisos turísticos dispersos en edificios residenciales, incluso en planta baja. Por su parte, en edificios que no sean de uso residencial, se admiten los pisos turísticos sin limitaciones.
En edificios residenciales no ubicados en calles comerciales del centro histórico, podrá haber pisos turísticos, siempre que el uso de todo el inmueble se destine a esta actividad. No obstante, sólo se otorgará la licencia durante un plazo de 15 años y después volverá a ser para uso residencial.
Con la nueva normativa, también se declara ilegal la transformación de los locales comerciales en pisos turísticos en el centro histórico y la transformación de locales en viviendas en las principales vías terciarias.
En el exterior del centro histórico, el consistorio madrileño permite la implantación de pisos turísticos bajo las condiciones actuales, tanto en edificios completos como en viviendas dispersas que convivan con uso residencial. En este último caso, se incluye como novedad — incorporada tras someterse a información pública— la obligación de que esos pisos turísticos dispongan de acceso independiente en primera planta y planta baja.
Este plan, tal y como señala el Ayuntamiento en un comunicado, nace para proteger e incentivar el uso residencial en la ciudad y garantizar una oferta turística ordenada y legal que mejore la convivencia entre vecinos y visitantes. Su finalidad es proteger la calidad de vida del residente en la ciudad sin menoscabo del desarrollo económico.
“Por ello, se apuesta por un modelo donde los pisos turísticos coexistan con otras modalidades de alojamiento, pero salvaguardando a los residentes de los efectos que supone compartir espacio en una misma finca. De este modo, se pretende recuperar e incrementar el parque de vivienda como uso residencial habitual en la zona central”, concluyen.