www.nexotur.com

La implantación de impuestos turísticos, como pretende hacer Barcelona, podría reducir el número de turistas extranjeros

El Gobierno español descarta seguir los pasos de EE UU y Alemania, que han aprobado nuevas tasas

viernes 17 de septiembre de 2010, 01:00h

La crisis ha llevado a varios países a cobrar impuestos a los turistas. En España, mientras que el Gobierno descarta esta posibilidad, Barcelona sí estudia cobrar un euro por pernoctación. Sin embargo, tanto hoteleros como la Mesa del Turismo advierten de las consecuencias negativas de esta medida.

Mientras que en la primera fase de la crisis los Gobiernos estimularon el gasto público para retardar el aumento del desempleo, a finales de 2009, y especialmente en el presente ejercicio, han proliferado las medidas recaudatorias para rebajar los niveles de endeudamiento. Este cambio de estrategia ha afectado al Turismo, abundando los impuestos turísticos tanto por pernoctaciones como por entrar al país.

A las tasas aplicadas desde hace tiempo por países como Francia o Turquía se han sumado en los últimos meses dos grandes potencias como Estados Unidos y Alemania. En el primer destino, los viajeros deben pagar una tasa de 10 dólares con su visado a través del Sistema Electrónico de Autorización de Viaje (ESTA, por sus siglas en inglés), y otros cuatro dólares adicionales por los costes de la autorización de viaje. Con esta tasa se pretende financiar hasta el 50% de las actividades de promoción turística del país.

Por su parte, el Gobierno alemán ha dado luz verde al impuesto sobre los pasajeros aéreos. Según la canciller Ángela Merkel, esta nueva tasa tiene por objetivo recaudar 1.000 millones de euros al año como parte del plan de austeridad para reducir el déficit estatal. En concreto, se gravará con 45 euros a los viajeros de larga distancia, 25 euros a los de medio radio y ocho euros a los de corto radio.

Criticas al Ayuntamiento de Barcelona

Aunque el Gobierno español descarta aplicar un impuesto turístico, el Ayuntamiento de Barcelona se está planteando cobrar una tasa de un euro por pernoctación a los turistas. De prosperar la propuesta, que debería debatirse en el marco del Plan Estratégico de Turismo, Barcelona se convertiría en la primera ciudad española en imponer una tasa a sus turistas.

A las voces en contra de las principales cadenas hoteleras, que consideran que no se puede plantear ningún aumento de precios tras la subida del IVA, se ha sumado la Mesa del Turismo, que ha mostrado su oposición a la posible implantación de impuestos turísticos en España. Según la entidad, "por mínima que sea la cuantía que se cobre, si se aplican medidas de este tipo se reducirá la llegada de visitantes extranjeros".

Para la Mesa del Turismo "hay que fijarse en la mala experiencia que supuso la ecotasa balear para darse cuenta de que medidas tributarias de este tenor sólo tienen consecuencias negativas, ya que, a la postre, se reducen los ingresos y el gasto de los visitantes". Por ello, la entidad considera que en una situación económica como la actual "el Sector Turístico puede ser el motor que relance la economía, por lo que poner trabas e impedimentos sólo supone un perjuicio para la sociedad española".