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Editorial NEXOTUR: Agencias de viajes, ¿...y el día D+1, qué?

El Sector debe reflexionar sobre qué han de hacer los agentes para gestionar bien la salida de la crisis

jueves 06 de agosto de 2009, 01:00h

La temporada entra en su recta final. En la primera quincena de agosto todo el pescado estará vendido. Aunque lo de todo no venga al caso. Tras una reducción de la oferta el dato que más inquieta es cuánto caerán las ventas y cómo quedará el margen neto de las agencias de viajes emisoras.

La primera conclusión, a la vista de la evolución de las reservas, es que la anunciada debacle del emisor español no se ha producido. La contracción de las ventas se ha mantenido en términos menos malos que el conjunto del consumo. Pero esta habrá sido uno de las peores temporadas de verano que se recuerden, pese a que el repunte de principios de junio, revelado por este pe-riódico, confirmara que existía demanda, aunque débil.

El axioma de que los españoles han interiorizado el gasto en vacaciones como de primera necesidad, y no como un lujo, tantas veces repetido desde la opinión de NEXOTUR (y que el secretario de Estado de Turismo ha hecho suyo), se ha cumplido. Pero la dureza de la crisis ha cambiado los hábitos de conducta de los consumidores. Aunque hay que esperar a los resultados de la próxima encuesta Familitur, que elabora el Instituto de Estudios Turísticos (IET), puede adelantarse que no pocos españoles han pasado de comprar sus vacaciones en agencia, salir por libre en su automóvil o reservar directamente hotel y transporte, a hacer un uso intensivo de la segunda residencia, volver de vacaciones al pueblo o frecuentar las casas de familiares y amigos.

Aunque la coincidencia sobre los perniciosos efectos de la guerra de precios es algo generalizado, cabe reiterar una consideración que aventuraba al inicio de la temporada el equipo de coyuntura de este periódico. La sustancial rebaja de los precios y la cainita guerra de ofertas han estimulado la demanda y, en parte, han salvado este verano.

Hay que constatar, ahora que todos parecen olvidarlo, que pese a la pretendida capacidad de Internet para facilitar la venta online, sólo la excepcional flexibilidad y la profesionalidad de los agentes de viajes posibilita el milagro de canalizar la comercialización, en este exiguo lapso de tiempo, de un volumen  tan ingente de producto.

A partir de septiembre, cuando los cierres a la francesa de algunas agencias y proveedores nos recuerden la extrema dureza de la actual crisis, el Sector habrá de reflexionar sobre su futuro. En una acertada síntesis del presidente de AEDAVE, la gran pregunta del agente será: "¿...y el día D+1, qué?".

Urge hacer una reflexión colectiva y profunda acerca de las estrategias posibles y convenientes para afrontar mejor el día después de la crisis. Aunque lo que ahora importa es la supervivencia de cada empresa, el conjunto del Sector ha de adquirir perspectiva para poder ver más allá y, aplicando un término propio de la estrategia militar, reflexionar sobre "el aprovechamiento del éxito". La clave hoy es sobrevivir, pero hay que trabajar para hacerlo en las mejores condiciones.
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