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EFECTO INVERNADERO

La campaña contra las aerolíneas podría ser una ‘cortina de humo’ de los ‘lobbies’ del automóvil y las eléctricas

Bruselas plantea crear una tasa europea para las aerolíneas, mientras sectores como el de fabricantes de automóvil no tienen ninguna ‘ecotasa’

martes 16 de octubre de 2007, 01:00h

Los ‘lobbies’ de la energía y del automóvil podrían estar detrás de la campaña mediática para sensibilizar a la opinión pública contra los gases ‘efecto invernadero’ generados por los aviones. El objetivo, según varios eurodiputados y organizaciones turísticas con presencia en Bruselas, sería "distraer a la opinión pública y desviar la atención de las compañías eléctricas y los fabricantes de automóviles", evitando así las drásticas medidas que los Gobiernos de la Unión Europea planean adoptar para hacer frente el cambio climático.

Expertos del transporte aéreo, como el ex director general de Amadeus España, Felipe González Abad, vienen alertando sobre la "campaña mediática contra el avión, iniciada en la Prensa británica, encaminada a poner la opinión pública en contra del transporte aéreo por los gases ‘efecto invernadero’ con que contamina la atmósfera", pese a que los aviones generan "poco más del 2% de estos gases", culpables del denominado cambio climático. La opinión pública, sumamente sensibilizada ante esta cuestión, está presionando a la Comisión Europea y a los distintos Gobiernos "para que se apliquen normativas y tasas directas a las industrias contaminantes", apunta Juan Andrés Melián, presidente de la Mesa del Turismo, quien advierte que "muchos ciudadanos ignoran el alto precio que sectores como el Turismo y el transporte tendrían que pagar, en términos de recesión económica y pérdida de puestos de trabajo".

La denuncia contra la contaminación generada por los aviones no se basa en datos reales, según diversas fuentes. "Incluso las vacas contaminan más que los aviones", ironiza el eurodiputado Manuel Medina, vicepresidente de la Comisión de Transporte y Turismo del Parlamento Europeo, al referirse al reciente descubrimiento de gases ‘efecto invernadero’ dispersados por el vaho que generan las vacas al rumiar el pasto. Así, mientras en Europa los fabricantes de automóviles no están gravados con ninguna ‘ecotasa’ —pese a su importante contribución al calentamiento global— las aerolíneas han sido colocadas en el punto de mira de los medios de comunicación. Un objetivo del que no serían ajenas las electricas y el resto del sector de la energía, al igual que los fabricantes de automóviles, "cuyos lobbies se ven beneficiados por que la atención del foco mediático se haya fijado en el transporte aéreo, deviándose de sus industrias", según coinciden en afirmar representantes de los grupos socialista y popular en Europa.

La Europa del Norte (emisora) contra los Países del Sur (receptivos)

Estas fuentes consideran que la ‘campaña de distracción’ cuenta con el apoyo de poderosos lobbies de la Europa del Norte, empezando por Alemania, cuyos Gobiernos están decididos a proteger a sus industrias energéticas y del automóvil, aun a costa de las compañías aéreas. A diferencia de la Europa del Sur, como España, cuyas economías tienen en el Turismo una de sus actividades económicas más relevantes, al ser destinos receptivos, el Turismo es una actividad secundaria para los países emisores del centro y norte europeos, esencialmente emisores.

Como adelantó NEXOTUR la pasada semana, la Comisión Europea prepara una Directiva, calificada de "mala y muy peligrosa" para el Turismo por eurodiputados y empresarios españoles, que podría llevar a un incremento en el precio de los billetes de avión de hasta un 300% (entre 20 y 40 euros por trayecto, según la Mesa del Turismo). El incremento del precio de los vuelos, irrelevante para destinos a los que se puede acceder por carretera o en tren de alta velocidad, podría sin embargo tener "resultados muy negativos para las regiones insulares, pero también para ciertas regiones continentales y, sobre todo, para la economía de muchos países que esperan su recuperación a través del Turismo", afirma el eurodiputado Medina.

"No parece que el tema esté preocupando mucho en Canarias, región en la que empezamos a notar una disminución de las estancias turísticas, aunque sea por otras razones", denuncia el vicepresidente de la Comisión de Turismo del Europarlamento de Estrasburgo, para quien "la cuestión merece más atención que las rivalidades insulares o el enfrentamiento con el resto de España, que llenan hoy las primeras páginas de los medios de comunicación" de las islas. El problema radica en cómo contrarrestar la campaña contra las compañías aéreas convenciendo a la opinión pública de que haga compatible la necesaria lucha contra el cambio climático con los intereses del Turismo. "El Gobierno español es el único que puede frenar las iniciativas de Bruselas", afirma Melián, "pero para ello la Administración turística del Estado debe tomar conciencia de los serios perjuicios para el Turismo que supondría la nueva Directiva europea y la ‘ecotasa’ que Bruselas estudia aplicar al transporte aéreo".