Su implantación se retrasó ya seis meses
La Comisión Europea ha descartado suspender temporalmente el nuevo sistema digitalizado de control de fronteras exteriores de la Unión Europea (EES) durante la temporada alta de verano, pese a la petición realizada por las principales asociaciones de aerolíneas y aeropuertos. Bruselas considera que el modelo está funcionando con normalidad en la mayoría de los pasos fronterizos y defiende que la flexibilidad ya prevista en el sistema es suficiente para gestionar los momentos de mayor afluencia de pasajeros.
La posición del Ejecutivo comunitario se ha conocido horas antes de una reunión con representantes del sector aéreo en Bruselas, convocada tras la carta remitida la semana pasada por el Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI), Airlines for Europe (A4E) y la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), en la que solicitaban la suspensión del sistema por el impacto que está teniendo en los tiempos de espera durante el periodo vacacional.
Desde la Comisión insisten en que una paralización completa del EES no solo es innecesaria, sino también inviable desde el punto de vista operativo. Según explican, el sistema de registro digital funciona de forma integrada entre la entrada y la salida de viajeros de la Unión Europea, por lo que suspenderlo en un punto fronterizo podría generar incidencias en el control migratorio, como impedir la entrada a un viajero cuyo registro de salida no hubiera quedado reflejado anteriormente.
El sistema EES, que sustituye el sellado manual del pasaporte por un control digital con registro biométrico, debía haber entrado en funcionamiento en otoño de 2025, aunque su implantación se retrasó seis meses debido a que varios Estados miembros, entre ellos Alemania y Países Bajos, no estaban preparados para su puesta en marcha. La Comisión recuerda que el despliegue definitivo no se produjo hasta que todos los países notificaron formalmente que cumplían los requisitos técnicos y operativos.
Bruselas reconoce que aún se registran esperas prolongadas en algunos aeropuertos y pasos fronterizos, pero atribuye estas situaciones a cuestiones operativas y a la disponibilidad de recursos por parte de las autoridades nacionales, y no a problemas técnicos del sistema. En este sentido, subraya que el EES incorpora mecanismos de flexibilidad que permiten suspender temporalmente el registro biométrico en momentos puntuales de máxima congestión para agilizar el paso de los viajeros.
Esta posibilidad permanecerá disponible hasta finales del verano, aunque la Comisión ya ha adelantado que no contempla ampliar esta excepción más allá del mes de septiembre, pese a la petición formulada por las compañías aéreas. Además, asegura que ningún Estado miembro ha solicitado formalmente prolongar este periodo de flexibilidad.
Más claves
Paralelamente, el Ejecutivo comunitario mantiene contactos con las autoridades nacionales y con la industria para facilitar la adaptación al nuevo sistema y ha puesto en marcha medidas adicionales, como una aplicación que permite a los viajeros completar previamente buena parte de la información necesaria antes de llegar al control fronterizo, reduciendo así el tiempo de tramitación en el aeropuerto.
La Comisión considera, además, que una parte importante de la solución pasa por una mejor organización de los flujos de pasajeros en los aeropuertos. Por ello, insta a las aerolíneas y gestores aeroportuarios a seguir invirtiendo en medidas que permitan gestionar de forma más eficiente las horas y periodos de mayor concentración de viajeros, especialmente durante la temporada estival.